Los viejos amores…
24 ago 2010 2 comentarios
in Sin categoría Etiquetas: amor, anime, beso, historias, libros, polvo, recuerdos
Hoy, desempolvando los libros de mi casa, me encontré con antiguas historias de viejos amores. No de esos amores que dejan cicatrices profundas en el corazón, ni de aquellos amores de inocentes notitas en un cuaderno. Son historias de amores que relatan alegrías y vivencias de la infancia, o de la adolescencia si se prefiere, y que hacen que el cerebro ordene esa carga química que produce la felicidad.
Pues bien, descubrí con esos viejos amores encontrados algo más que un simple recuerdo. Descubrí la niña fantasiosa que inventaba historias a deshoras; descubrí la adolescente deseosa de amar en un rincón de la escuela; descubrí la mujer que quiere hacer feliz con una compra a su esposo…
Y también descubrí que a pesar de que ahora prefiero ver los noticieros, el anime y las historias de viejos amores seguirán haciendo parte de mi inconciente aún infantil, fantasioso y feliz.
Excusas para el amor
18 ago 2010 Dejar un comentario
in Sin categoría Etiquetas: amor, corazón, excusas, tacones rojos
Cualquier cosa puede convertirse en una excusa para el amor:
Un lluvioso atardecer…
Un momento de celebración…
Una nota en la nevera…
Una palabra que saque a flote el inconciente…
Una flor cortada de paso…
Una canción interpretada con el alma…
Un antiguo perfume…
Una caricia a los recuerdos…
Unos tacones rojos…
Una mirada directa al corazón…
Sí… cualquier cosa puede convertirse en una excusa para el amor.
La conversación más común
09 ago 2010 Dejar un comentario
in Sin categoría Etiquetas: bendición, conversación, familia, hijos, niños, recién casados
La conversación más repetida por todo recién casado empieza siempre con la misma pregunta. La respuesta puede ser diferente, pero la mayoría converge en la que yo he estado repitiendo por los últimos ocho meses de mi existencia…
- ¿Y para cuándo los niños?
- ¿Niños yo?
- Claro! Hay que formar rápido la familia!
Y yo que creía que ya tenía una familia formada… de dos, pero familia al fin y al cabo, respondí:
- Porque todavía no quiero tener bebés
- Y por qué esperar? Si son una bendición
- Porque prefiero las bendiciones en buen tiempo… no antes.


