Los viejos amores…

Hoy, desempolvando los libros de mi casa, me encontré con antiguas historias de viejos amores.  No de esos amores que dejan cicatrices profundas en el corazón, ni de aquellos amores de inocentes notitas en un cuaderno.  Son historias de amores que relatan alegrías y vivencias de la infancia, o de la adolescencia si se prefiere, y que hacen que el cerebro ordene esa carga química que produce la felicidad.

Pues bien, descubrí con esos viejos amores encontrados algo más que un simple recuerdo.  Descubrí la niña fantasiosa que inventaba historias a deshoras; descubrí la adolescente deseosa de amar en un rincón de la escuela; descubrí la mujer que quiere hacer feliz con una compra a su esposo…

Y también descubrí que a pesar de que ahora prefiero ver los noticieros, el anime y las historias de viejos amores seguirán haciendo parte de mi inconciente aún infantil, fantasioso y feliz.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.